VOLVO S40
Excelente chasis
Las nuevas dimensiones del vehículo no sólo sirven para proporcionar una correcta habitabilidad, sino también para configurar un nuevo chasis. Se ha ampliado la distancia entre ejes y entre ruedas; éstas se colocan casi en las esquinas del coche, lo que ofrece una gran impresión de estabilidad. Una vez al volante, comprobaremos que nuestra sensación es correcta.
En nuestra primera toma de contacto con el S40 ya cantamos las virtudes de un chasis que parece hecho para enfrentarse a cualquier tipo de trazado. Su estabilidad es notable en las carreteras amplias, pero resulta especialmente brillante en los trazados de montaña, donde la configuración de las suspensiones -McPherson en el tren delantero y multibrazo en el trasero- permite afrontar las curvas con una gran confianza. La carrocería no se balancea, la pisada es firme (un apartado en el que ayudan unos neumáticos con medida 205/55) y una dirección precisa marca sin errores la trazada. Para rematar el conjunto, el S40 cuenta con unos frenos de disco de 300 milímetros delante y 280 mm detrás, capaces de detener el vehículo en 71,2 metros desde 140 km/h.
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