Alfa Romeo

A Zagato tem um historial fantástico, sem dúvida, mas nos últimos tempos, parece que o seu principal objectivo passa por deixar a sua marca visual em qualquer dos projectos em que entram, independentemente do simbolo ostentado no capot.
O facto de recorrerem sempre aos mesmos elementos estilisticos, alguns deles já com muitas décadas em cima, apenas revela a falta de imaginação que reina por aqueles lados. Bem que podiam introduzir novos desafios ao olho, como acontecia no passado.

Foi o que eu disse.
Do planos estético e não do design, a ZAGATO é e sempre foi a minha favorita.

Apesar de engenheiro, no que toca à linha de um automóvel ainda sou muito emotivo e vou pelo que me agrada aos olhos.
O plano da função do design relego-o um pouco para segundo plano.[;)]
 
Uma parte traseira muito idêntica ao Fulvia, mas "é bem".

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Este Fulvia era fantástico.
Tinha encomendas feitas aquando da exposição automóvel onde esteve pela primeira vez, mas a Lancia nunca o quis produzir.
 
Na revista espanhola Automóvil de Novembro está uma pequena entrevista com Sérgio Marchionne (5 minutos com...) em que ele afirma: "...Hemos llegado a un punto que, gracias a Ferrari, creo que tenemos las soluciones técnicas adecuadas para lo que deben ser marcas como Alfa Romeo o Maserati. Sería una vergüenza no utilizarlas. Espero que en unas semanas pueda contarle más datos sobre ésto. Pero lo que está claro es que Alfa tiene que volver a sus raíces y ser lo que nunca debió de dejar de ser: auténticos coches deportivos..."

Dia 30 teremos o PDF para analisar! A sensação que tenho é que, desta vez, eles vão mesmo cumprir o que dizem, pois o mesmo está a acontecer na Chrysler-Dodge-Jeep...e com enorme sucesso!
 
Tendo em conta que a Ferrari lança mais modelos do que a Alfa, espero que isso valha a pena para o comum dos mortais, e que se comece a traduzir em maiores inovações para estes lados.
 
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Fiat revela, por fim, o seu novo plano estratégico, e vem carregado para a Alfa Romeo

Esta mañana creíamos que no llegaría, pero en la rueda de prensa que el staff de Fiat ha ofrecido tras presentar sus resultados del tercer trimestre, estaba la presentación del nuevo plan de producto y la nueva estrategia que Fiat pretende seguir para salir del atolladero que representa la caída del mercado europeo e italiano.

Antes de profundizar en la gama, modelo a modelo, vamos a aclarar la nueva estrategia del Grupo. Dice Fiat que la clave del mercado actual es que la situación está polarizada, tal y como comentábamos nosotros mismos en el podcast del pasado fin de semana.

Ante una situación de este tipo, Fiat podría decidirse por atacar el mercado generalista, lo que según ella se podría hacer siempre que se re-estructurara y cerrara una planta en Italia, o podía plantearse un re-enfoque "premium" a través de las marcas que tienen capacidad para ello.

Según Fiat, se ha optado por esta segunda alternativa, la del enfoque premium, ya que las marcas Maserati, Lancia y Alfa Romeo tienen capacidad, por nombre y prestigio, como para comercializar productos "aspiracionales".

La idea de Fiat es emplear el músculo productivo italiano actualmente instalado para fabricar productos de alto valor añadido. Es decir, Italia se va a convertir en la fábrica de modelos aspiracionales del Grupo, los más caros de producir, y los que más margen dejan, con lo que se podrá compensar el exceso de coste laboral que representa el país transalpino.

Para las operaciones en otros segmentos más generalistas con productos más económicos, se optará por mantener la producción en países extranjeros, como ya se hace con el 500L o con el 500 "normal".

Dentro del nuevo plan estratégico, Fiat plantea las siguientes novedades:
Fiat, como marca, estructurará su evolución en dos pilares básicos y fundamentales: el Panda, que crecerá con una familia más variada, y el 500, que va a contar con más parientes cada vez. El nuevo 500L y el Panda han sido las novedades de este 2012. El primero, además, comenzará a exportarse pronto a Estados Unidos.

Se nombra un segundo modelo nuevo para Fiat, que se importará en 2013 desde otra factoría, y que no tenemos claro a qué segmento pertenece. Si Fiat considera al 500L Trekking como un modelo en sí mismo, podríamos estar ante esta novedad para el año próximo, que además podrá venderse en los mercados de exportación.

En 2014 llegará el llamado 500X, el SUV con opción de tracción integral derivado del 500L, y que ya vimos hace unos meses en forma de prototipo.

Para 2015 quedará la renovación efectiva de la gama, justo en el año que Fiat espera que se recupere el mercado local, con cuatro novedades y un restyling, seguidas por dos novedades más para 2016. Entre estos dos años estarían los renovados Punto, Bravo, 500 "normal" y probablemente Freemont, o su equivalente.

Cambiando de marca, Chrysler/Lancia no contará con ningún modelo nuevo hasta 2015, además siendo importado desde el extranjero (Estados Unidos a buen seguro).

Siguiendo por Alfa Romeo, la gran esperanza italiana, nos encontramos tres novedades para 2013. La primera y más obvia, es el restyling del Giulietta, que además contará con revisiones para facilitar su exportación a Estados Unidos. Se habla también de un restyling para un modelo sólo para Europa (el MiTo), y un nuevo modelo fabricado en Italia, que debería corresponder con el 4C, preparado para comercializarse en todos los mercados.

Para 2014 quedará el lanzamiento de dos nuevos modelos, también fabricados en Europa, que deberían corresponderse con el nuevo Giulia sedán y el SUV compacto.

En 2015 llegaría el SUV grande de la marca del biscione, importado desde la misma fábrica donde se montan los Jeep en Estados Unidos, sumado a otros tres nuevos modelos fabricados en Italia, y que podrían comprender un sedán de gran tamaño para el segmento E, un nuevo Giulietta, el nuevo Spider descapotable, y alguna sorpresa más.

No acaban ahí las ambiciones de Alfa, que propone todavía dos novedades más para 2016, estableciendo una gama completa, tan amplia como para ser equivalente a la de sus rivales germanas en oferta.

La otra gran sorpresa del plan de empresa de Fiat es la renovación de la gama Maserati, que incluye seis nuevos modelos para los próximos cuatro años, incluyendo los ya conocidos (al menos en nombre), Ghibli, Levante y Quattroporte, más unas cuantas sorpresas más.

Por último, citar la fabricación europea de un Jeep para el segmento B, compartiendo fábrica en Italia con el 500L "SUV".

Un plan que suena genial, sobre todo para los que, como yo, nos gustan los Alfa Romeo. La gran cuestión es si en esta ocasión el plan saldrá adelante, como quiere Marchionne, o volverá a quedar en papel mojado debido a una "tercera venida" de la crisis.
 
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O mercado automóvel europeu está num buraco, mas acredito que as coisas vão finalmente resultar, todo o grupo merece ter sucesso! Está na hora de ascenderem.
 
Um 159 com a linha de escape mexida :



Eu até dispensava o efeito metálico do som a alta rotação mas puxa, em baixas/meio regime parece mesmo o meu boxer [br:)]apr:)
 
Sérgio Marchioone afirma que vai combater os Alemães com a AR e a Maserati!


«Possiamo farcela, ecco la svolta Fiat
Investiamo in Italia, poi fusione Chrysler»

Marchionne: credo nel Paese, ora uno sforzo di tutti Sfideremo i marchi tedeschi con Alfa e Maserati

TORINO - «Ha visto come ha reagito la Borsa? Totalmente prevedibile». Perché non chiude in Italia? «Ovviamente». Dopodiché Sergio Marchionne smette di guardare le quotazioni. Amen, se gli analisti «non condividono la strada che abbiamo scelto». Lui, alla fine, sul Paese ha deciso di puntare. Le tre sacche da viaggio sono lì, in un angolo dell'ufficio: sempre pronte, messe in fila una dietro l'altra. Le ore di volo fanno 40 giorni all'anno, e tra poco riparte di nuovo per Detroit. Ma intanto il messaggio è questo: «Ci credo. Credo nell'Italia, quella di Mario Monti, quella che vuole cambiare». Dunque: «Prima investo qui per andare a fare concorrenza ai tedeschi». Solo dopo manderà avanti la completa fusione Fiat-Chrysler: «Diciamo 2014-2015. Tutto insieme non lo posso fare».

Promette: pieno rilancio di tutti e cinque gli stabilimenti italiani, riassorbimento completo dei 23 mila dipendenti. L'aveva già fatto. Poi, con la crisi in Europa, sono arrivati i dubbi. Perché adesso gli scettici le dovrebbero credere?
«Perché bugie non ne ho mai dette. Ho guardato il mercato, l'ho affrontato resistendo alle critiche ma senza fare macelleria sociale. Adesso, dico che nonostante tutto le condizioni ci sono. È vero, questo è un Paese complicato. Molto complicato. Martedì ero al consiglio d'amministrazione. C'era la Fiom, fuori, che fischiava. Noi, dentro, prendevamo decisioni di grande coraggio. Se la Fiat avesse scelto di andarsene, l'impatto sociale forse si sarebbe potuto gestire, quello sull'immagine dell'Italia a livello internazionale no. Il più grande gruppo industriale del Paese che lascia? Sarebbe stato devastante».

Eppure lei per primo lo ha ammesso: era un'opzione. E non è che, nel frattempo, le condizioni strutturali del Paese siano così cambiate. Fosse andato in Polonia, o in Brasile, alla Fiat sarebbe costato meno.
«Vero, e perciò la Borsa ha reagito come ha reagito. Vero pure che Monti era riuscito a calmare le acque ma ora siamo di nuovo in attesa di atterraggio: un periodo indefinito, scandito dal clima elettorale. Vero, infine, che il mercato europeo dell'auto sta raschiando il fondo del barile e per altri due anni continueremo a vederlo da lì, dal basso».

Appunto. E quindi? Dove sta la convenienza? Se dice che lo fa solo per responsabilità verso il Paese non le crederanno.
«Chiariamo subito: io stesso l'ho definita una scelta "non per deboli di cuore". In Europa tre costruttori chiudono fabbriche, Ford guadagna in America ma non mette soldi qui, la Francia dà a Peugeot sette miliardi pubblici. Noi faremo da soli. Ma vede: la Fiat è un cantiere aperto, non chiude mai. Per la terza volta, con la condivisione totale di John Elkann e della famiglia, rivoltiamo l'azienda. L'abbiamo fatto nel 2004. Rifatto nel 2009, con Chrysler. Ed è stata quella la mossa, intelligente, che ci consente ora di ridisegnarla completamente, puntando ovviamente a guadagnare nonostante tutti gli scenari italiani ed europei. Oggi è grazie a Chrysler che possiamo far leva su Alfa e Maserati e andare a dare fastidio ai concorrenti dei brand premium».

Nuova dichiarazione di guerra ai tedeschi? L'obiettivo è ambizioso.
«Vedrete».

Il rilancio Alfa l'ha promesso altre volte, in passato. Per sua stessa ammissione ha sempre fallito.
«Se non avessi avuto le architetture e le piattaforme della Chrysler, i motori base, i 2.300 concessionari americani mi sarebbe impossibile anche adesso. Li ho. Possiamo metterci i soldi».

Quanti? Quando?
«Non l'ho detto nemmeno ai sindacati. L'annuncio di Fabbrica Italia è stato il mio più grande errore: il mercato è crollato e mi hanno impiccato sui dettagli. Ora lavoreremo in silenzio, a testa bassa, lasciando che a parlare siano i fatti. Il primo lo vedrete a gennaio, con la nuova Maserati Quattroporte».

È vero che Melfi partirà presto, a giorni?
«La prossima settimana ci vanno i nostri tecnici. Entro l'anno cominceremo a spendere i primi soldi».

Perché ha spostato lì i mini Suv, Jeep compresa, che fino a tre mesi fa sembravano ancora previsti a Mirafiori?
«Perché da due i modelli sono diventati tre. A Mirafiori l'impianto non sarebbe bastato. E poi è quello con i maggiori costi strutturali».

Dunque qui, a Torino, conferma: polo dell'alta gamma Alfa-Maserati?
«Confermo. Mirafiori e Grugliasco saranno la nostra arma per sfondare anche negli Usa. E di nuovo c'entra Chrysler: il Suv della Maserati, che chiameremo Levante, lo possiamo fare perché abbiamo la piattaforma della Grand Cherokee».

Intanto cancella la Lancia.
«No. Rimane la Ypsilon. Il resto arriverà da Chrysler».

Ridimensiona anche il marchio Fiat, se è vero che Panda e 500 saranno un brand nel brand.
«Di nuovo: no, Fiat resta. È però "500" il marchio spendibile anche all'estero. Negli Usa da un anno sorpassiamo stabilmente le vendite Mini: ma chi la compra vuole guidare la 500, non la Fiat. Mi devo spendere il marchio, allargarlo a un'intera famiglia. Con la 500L, che abbiamo appena iniziato a vendere. E altre sorprese che arriveranno».

Per la Panda non è la stessa cosa.
«Non in America. Ma là il prossimo Freemont sarà di fatto un "Pandone"».

Quella che lei promette è una totale rivoluzione Fiat. Marchi, modelli, fasce di mercato. Tutto in due, tre anni al massimo. Stavolta non si torna indietro?
«Legga quest'agenzia. La solita Fiom: "Mirafiori, lo stabilimento delle illusioni". Ma non scherziamo. Ci vuole un enorme coraggio a investire adesso, andare sulla fascia alta mettendo in gioco tutte le nostre competenze ed eredità migliori. La Ferrari, l'Alfa, la Maserati, dall'altro fronte i 70 anni della Jeep. Se l'avessi fatto in questi due anni, buttando soldi nel sistema come molti avrebbero voluto, avrei portato i libri in Tribunale. Adesso che possiamo permettercelo, però, occorre sempre la stessa cosa: pagherò le royalties a Montezemolo, ma il concetto è quello suo, è fare squadra. Con i sindacati e con il governo».

Ai primi, ossia a Cisl, Uil, Fismic e Ugl che con Fiat hanno firmato i nuovi modelli contrattuali, ha sostanzialmente detto: o anche voi vi impegnate attivamente per isolare le minoranze che «non fanno il bene del Paese e soprattutto dei lavoratori», o la competitività per l'export è a rischio. Non si stupisca se la Fiom dice che vuole dividere il sindacato.
«È la Fiom che si è divisa da sola. È incapace di adattarsi a una realtà in cui la maggioranza vuole lavorare e non farsi condizionare dalla minoranza. Non mi importano gli attacchi personali. Ma ai referendum ha vinto il lavoro. Sono quelle persone, sono i ragazzi di Pomigliano che io devo difendere. Gente che non mi ha mai mollato e che devo proteggere».

Ne manda a casa 19 per far posto agli iscritti Fiom reintegrati dal giudice.
«È totalmente coerente. La cassa integrazione è arrivata anche lì. Non c'è lavoro sufficiente, dove metto anche solo un assunto in più? Risponda la Fiom. Ma non accetto lezioni di democrazia».

Problema di sindacato?
«Problema di rappresentanza. Poi è vero che il sindacato in Italia è troppo frammentato: ma con Cisl, Uil, Fismic, Ugl condividiamo un progetto, hanno accettato di mettersi in gioco, la loro parte la fanno. Perché devono essere considerati servi di un padrone che non esiste più se non nella storia dell'Ottocento? Perché c'è chi va a fare comizi davanti all'Irisbus, costretta a chiudere perché da anni è senza commesse pubbliche, e poi però compera autobus in Turchia? E perché i media questo non lo raccontano? A proposito di giornali: dobbiamo starci, all'aumento di capitale di Rcs?».

Deve dirlo lei.
«L'ha già detto John. Se ci sono piani credibili, si sostengono».

La Fiat usata in campagna elettorale: non dica che non se l'aspettava.
«Guardi, non so cosa vogliano fare i partiti. So che l'alternativa a Monti non è bella. Se non ci va lui, all'estero, chi ci mandiamo? Abbiamo recuperato credibilità. Il coraggio di quest'uomo che si è giocato tutto, faccia e credibilità, è unico».
Quanto gioca la sua presenza sulla sua scommessa per l'Italia?
«Un bel po'. E anche la speranza che rimanga. Quando l'ho visto per la prima volta da premier mi ha detto: "Non ho un euro". Avete scritto che ieri ci siamo sentiti. È vero. Mi ha detto solo: "Decisione stoica, la ringrazio". Ho apprezzato allora e adesso. Anche se "chi comanda è solo", quella di Monti è un'Italia diversa da quella che ho conosciuto in questi anni. È quella per cui si può scommettere».

Dal governo non si aspetta proprio niente? L'ha detto lei, che agevolazioni all'export sono necessarie.
«Guardi, l'Europa della libera concorrenza nell'auto è già saltata. La Francia dà sette miliardi a Psa. La Germania l'ha fatto in passato e, se sarà necessario, alla fine interverrà su Opel. Noi sappiamo che in Italia, mercato che in cinque anni ha perso il 40%, non c'è niente da dare a nessuno e comunque noi non lo vorremmo. Continueremo a fare da soli. Ma per l'export, per tutte le imprese, i paletti ci sarebbero. In entrata e in uscita. Se uno fa cento bottiglie da esportare, su quelle cento gli si potrebbero magari ridurre le imposte ed eliminare i passaggi burocratici».

Ci crede?
«C'è un tavolo, lavoriamo insieme. Vediamo».

«Vediamo» pure le voci su una maxifusione con Gm, Opel, Psa e lei alla guida?
«Pettegolezzi».

Che contribuiscono, però, a farla finire in mezzo alla campagna elettorale non soltanto in Italia: anche Mitt Romney l'ha tirata in ballo contro Barack Obama.
«Un autogol, credo. Posso dirle questo: qui mi chiamano "l'americano", là mi ha dato fastidio quello sprezzante " Italians " con cui Romney ha bollato la Fiat. Non è piaciuto a me e, credo, a nessun altro italiano».
 
Mais uma achega em Inglês para quem não capisca Italiano:

SM:

"Thanks to everything we are achieving in America right now, we are able to manufacture high-quality cars in Europe with Alfa Romeo and Maserati and they allow us to compete with the Germans and make their lives a little harder. You will have to wait and see how we wish to achieve the latter"


Estamos agora a falar de um grupo que tem 2300 concessionários nos E.U.A, plataformas e motores para fazer fantásticos automóveis...Eu se fosse de Wolfsburg começava a ficar ligeiramente preocupado...
 
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