A telenovela «mexicana» chega à F1...
F1 Racing (Stuart Codling)
La otra versión del asunto Anne Giuntini.
Hamilton e infinidad de celebridades de la F1, todo ello enfocado hacía donde cabría esperar según sus nacionalidades.
Cuando el presidente de Ferrari Luca Montezemolo insinuó que la victoria en el campeonato de Hamilton se vería "empañada" por el caso Stepney, la prensa británica se afanó en buscar opiniones expertas para rechazarlo. Stirling Moss fue una de ellas. "Ferrari tiene un buen equipo", dijo, "y también un gran coche y dos pilotos estupendos. Pero me temo que no tan bueno como el nuestro".
Como era de esperar, la prensa acreditada de F1 también se dividía según discursos nacionalistas, aunque en ocasiones habría sido deseable algo más de imparcialidad. La propensión a tomar partido llegó a su punto más bajo de irracionalidad en Interlagos, cuando Anne Giuntini, del periódico deportivo francés L'Equipe, se apropió de la rueda de prensa poscalificación para recriminarle a Hamilton lo que ella consideraba que había sido una obstrucción a Räikkönen impropia de un deportista.
"¿Crees que puedes hacer todo lo que quieras y luego limitarte a disculparte?", despotricó. "¿Es así como funciona la F1?".
"Para ser sincero, no quiero hablar contigo", espetó Lewis.
Mas tarde, yo estaba fuera de la sala de hospitalidad de McLaren, esperando para hablar con Dennis, cuando salieron Giuntini y él, discutiendo.
"Mira", dijo Ron. "Todo el mundo sabe que estás casada con Denis Chevrier" [de Renault] y que tus reportajes han estado predispuestos a favor de Fernando. Nadie te toma en serio".
"No te tengo ningún respeto", gritó ella, agitando el dedo en su cara. "Eres un mentiroso y un tramposo".
Y dicho esto, se largó echando pestes (para toparse, al parecer, con Anthony Hamilton y sermonearle también a él). "Te demandaré", gritó Dennis mientras se iba. "Te demandaré por decir eso".